Los estereotipos en torno a las actividades de fitness están a la orden del día. Cuántas veces hemos escuchado lo de “Low Pressure Fitness es sólo para recuperar la incontinencia tras dar a luz” o “Si practicas Crossfit vas a tener pérdidas de orina y sufrir lesiones”. Ambas afirmaciones son creencias populares que impiden a muchas personas acercarse y disfrutar de las ventajas que ambas actividades pueden ofrecerles. En este artículo derribaré algunos de estos mitos, aportando mi experiencia personal como atleta amateur de CrossFit y profesional como Fisioterapeuta y entrenadora LPF para entender cómo ambas disciplinas pueden compaginarse y cómo un gran público puede beneficiarse con seguridad y eficacia de ambos entrenamientos.